
Mantener funcionando los calentadores infrarrojos en medio de un gallinero
Seamos honestos: los gallineros son un lugar cruel para los equipos electrónicos. Con toda esa polvo, amoníaco y humedad constante, es fácil que los equipos fallen.
Cuando un elemento calefactor se daña después de unos años, el verdadero problema no es el costo del repuesto, sino las horas de trabajo necesarias para arreglarlo, además de la preocupación de que las aves pasen frío mientras tratas de solucionar el problema. Queríamos evitar ese ciclo, por eso creamos módulos infrarrojos a prueba de agua que pueden ser reemplazados rápidamente, sin necesidad de dedicar todo un fin de semana a la reparación.
La idea de los “casetes”
La mayoría de los calentadores industriales son, en realidad, un conjunto complejo de cables y componentes conectados entre sí. Si uno de los tubos falla, suele ser necesario llamar a un técnico para desmontar todo el sistema. Es un verdadero caos.
Nosotros hicimos las cosas de manera diferente. Colocamos los elementos calefactores dentro de casetes sellados. Si uno de los tubos falla cinco años después, no hay necesidad de manipular los cables o reconectar todo el circuito. Simplemente se retira el módulo dañado y se coloca uno nuevo. Así, lo que antes requería horas de trabajo ahora se resuelve en solo dos minutos. Además, se puede reemplazar el componente sin interrumpir la temperatura en todo el gallinero.
Las ventajas y desventajas
El problema con los equipos a prueba de agua es que no se puede tener todo. Para lograr una buena barrera contra la humedad, utilizamos juntas resistentes y conexiones selladas.
¿Hace que el calentador sea más grande? Sí. Pero preferimos un calentador ligeramente más grande que uno que se daña en cuanto aumenta la humedad.
Una advertencia: como estos módulos están bien sellados, no permiten que circule aire, al contrario que los calentadores tradicionales. La carcasa permanece caliente. Asegúrate de que los soportes de montaje no estén en contacto con nada inflamable.
Mantenimiento en la práctica
Cuando estás trabajando en el campo, la velocidad es clave. Utilizamos conectores estandarizados y abrazaderas simples, así que no necesitas herramientas especializadas para reemplazar un tubo. Simplemente lo desconectas, lo reemplazas y listo. Es sencillo. Mantiene a las aves calientes y evita que los costos de mantenimiento aumenten.